La escritora y editora calafateña Lucila Carrizo fue protagonista de la segunda jornada de la Semana de la Identidad Cultural Santacruceña, con la charla “Identidad y memoria en las ediciones santacruceñas” que brindó en la Casa de Santa Cruz. La propuesta recorrió la historia, la memoria y la identidad de la provincia a través de sus obras "El lado frío de la cama" y "Pioneros del progreso: de La Gerónima a Nibepo Aike", y puso en valor la edición como una herramienta para preservar las voces del territorio y proyectar la narrativa santacruceña hacia el futuro.
La Casa de Santa Cruz fue escenario de una nueva jornada dedicada a poner en valor la identidad y la producción cultural de la provincia. Entre el viento del sur, los archivos familiares y la calidez del encuentro, Carrizo compartió con el público su experiencia en torno a la escritura, la investigación y la edición de obras vinculadas con la memoria santacruceña.
Bajo el título “Identidad y memoria en las ediciones santacruceñas”, la charla invitó a recorrer el mapa afectivo, histórico y literario de Santa Cruz y a reflexionar sobre el papel de los libros como espacios de preservación y transmisión de la memoria colectiva.
Dos libros, distintas formas de contar Santa Cruz
A lo largo de la jornada, Carrizo presentó los procesos creativos y de investigación detrás de sus dos obras más recientes. Por un lado, "El lado frío de la cama" (Líquenes Editora, 2025), una selección de ensayos poéticos distinguido como de Interés Provincial, Cultural y Educativo por la Cámara de Diputados de Santa Cruz.
Por otro, "Pioneros del progreso: de La Gerónima a Nibepo Aike" (2026), una obra de carácter testimonial que recupera las huellas del poblamiento en el brazo sur del Lago Argentino a partir de la historia del inmigrante croata Santiago Peso.
Ambos trabajos reflejan distintas formas de acercarse a un mismo territorio: desde la sensibilidad poética y la experiencia personal hasta la investigación histórica y el rescate de testimonios. En ese cruce entre literatura, identidad y memoria, la producción editorial se convierte en una manera de recuperar historias y dar circulación a voces que forman parte del patrimonio cultural santacruceño.
Lucila Carrizo encendió la memoria santacruceña
La jornada también permitió poner en perspectiva el desafío de editar y publicar desde el sur. En este sentido, la edición no aparece únicamente como el proceso que lleva un manuscrito hasta convertirse en libro, sino como una herramienta para preservar las voces del territorio, fortalecer la memoria colectiva y generar nuevos espacios de circulación para la producción cultural patagónica.
Publicar desde el sur, preservar hacia el futuro
La conversación reafirmó así el valor de la literatura y la edición como formas de construir memoria y mantener vivo el vínculo con el territorio. Porque cuando el territorio se hace libro, sus historias encuentran nuevas formas de permanecer, dialogar con el presente y proyectarse hacia el futuro.